Reflexiones sobre la Crisis y Oportunidad

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Written on 9/19/2008 04:44:00 p. m. by FCA Consulting

Como en japonés "crisis" y "oportunidad" son exactamente la misma palabra. Emprender es sinónimo de "buscar problemas" para poder buscar nuevas soluciones, es decir, un empresario surge por una (grande o pequeña) crisis en la que él sabe ver "La Oportunidad".

En estas reflexiones no se pretende repasar todos los aspectos de la crisis, sobradamente conocidos, sino comentar que debemos tener claro que se aproxima una ola de cambio y dificultades, a la cual debemos estar preparados para afrontar (y aprovechar).

Desde el punto de vista financiero, lo que se necesita es que los mercados bancarios recuperen la confianza y la liquidez necesarias para no estrangular la iniciativa empresarial. Además habrá que tomar alguna medida gubernamental en el camino para paliar el impacto de la crisis y ya de paso acometer alguna reforma estructural.

¿Y entonces.....?

Los surfistas más fanáticos viajan por todo el mundo y se preparan durante años en busca de "la Ola". Cuanto más grande, cuanta más energía, cuanto más poderosa sea, mejor porque mayor es la oportunidad. Está claro que es el momento de los empresarios. Esta crisis es nuestra Oportunidad. Es nuestro momento.Pues una vez conscientes de cual es la situación y de que existen oportunidades, hay que ponerse a trabajar. Primero en lo que yo llamaría "gestión pura", debemos apretar en los gastos de nuestras empresas, buscar el cumplimiento de los objetivos y luchar por disminuir los gastos superfluos maximizando los margenes operativos. Segundo, pensar, observar y como tu titulas reflexionar con atención para saltar a cazar la oportunidad que surja, que surgirá….

¿Existe realmente en las empresas el conocimiento directivo necesario para afrontar la situación actual?

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Written on 9/19/2008 09:09:00 a. m. by FCA Consulting

la presión ejercida sobre los negocios para la consecución de resultados y el incremento de su eficiencia operativa, nunca ha sido tan grande como ahora. En el mercado español, las empresas de todos los tamaños se encuentran en un momento crítico, ya que existen problemas estructurales que a medio plazo podrían afectar negativamente a muchas de ellas, poniendo en riesgo incluso su supervivencia.

Ante esta situación crítica, empresarios y/o consejos de administración de las empresas deberían plantearse seriamente cuestiones como:

¿Cuentan sus ejecutivos con la experiencia necesaria para llevar a cabo o afrontar estos cambios de manera efectiva?
¿Serán capaces de compaginar la gestión y el liderazgo de los mismos con sus responsabilidades del día a día?
Y ¿existe realmente en la organización el conocimiento interno necesario para la gestión efectiva de estos procesos?

Si la respuesta a alguna/s de las anteriores cuestiones es negativa o incierta, se debería considerar un recurso que se está vislumbrando como muy efectivo en respuesta a esta fuerte presión competitiva, y que está siendo asumido por un número cada vez mayor de empresas en nuestro país, siendo un valor alza el “directivo de alquiler” que es un directivo profesional, maduro, bien cualificado y con experiencia práctica profesional para cubrir un puesto permanente o para desempeñar un cargo específico con el fin de alcanzar un determinado resultado”

La incorporación de estos “ejecutivos de alquiler”,–normalmente son personas con mucha experiencia en su sector, que han desarrollado su carrera en altas esferas de organizaciones de uno o varios sectores,—

¿Cuál es, entonces, la diferencia entre consultor externo y Directivo de alquiler?

La labor especializada llevada a cabo hace que el perfil de un Directivo de alquiler debe reunir habilidades ligadas a las funciones de un consultor, como el análisis o la preparación de planes estratégicos, pero en la gestión de cambios críticos, a estas habilidades se les suman otras propias de un directivo, como liderazgo de equipos, experiencia operativa, gestión del cambio, conocimientos interdisciplinarios y, sobre todo, compromiso e implicación con el resultado final del proyecto.

En este sentido, cuenta con ventajas claras frente a un consultor, no sólo en cuanto a sus conocimientos y nivel de experiencia (en muchos casos los consultores externos se apoyan más en un conocimiento teórico, mientras que el Directivo de alquiler siempre proviene de una carrera ejecutiva en la que él mismo ha desempeñado varios puestos directivos, acumulando experiencia práctica), sino también en cuanto a su implicación en el proyecto, ya que, como miembro de pleno derecho del equipo de la compañía, al “directivo en alquiler” muchas veces le resulta más fácil procurarse los apoyos y colaboraciones necesarias por parte de los empleados, que a un consultor externo. En general, y a modo de conclusión, la mayoría de los candidatos para ocupar el cargo de provienen hoy de puestos de la alta dirección, más que del ámbito de la consultoría. En conclusión no es lo mismo un directivo de alquiler que un consultor externo.

Las empresas tienen problemas de liquidez por morosidad. Soluciones

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Written on 9/02/2008 12:04:00 p. m. by FCA Consulting

En la coyuntura económica actual la morosidad está a la orden del día y, con unas tasas inflaccionistas y un euribor alto, lo más probable es que lo siga siendo.

Los sectores como la construcción, informática, textil o transporte forman parte de los sectores que más sufren las consecuencias de los morosos.

La crisis económica está calando en el tejido industrial español debido, fundamentalmente, a la falta de liquidez de las empresas por la imposibilidad de cobrar al cliente. Los datos son contundentes: el 90% de las compañías están teniendo problemas de este tipo y, entre el 20% y el 25% de las mismas está al borde de la quiebra por la morosidad.Con este panorama de crisis en la industria española por los impagos, hay que añadir las dificultades que tienen las empresas para obtener créditos bancarios.
“La responsabilidad social de las empresas quedaría en entredicho si las prácticas, estrategias y sistemas de gestión empresariales [...] no incluyen el compromiso básico de pagar puntualmente a sus proveedores en las condiciones pactadas”. En este contexto también, y junto a la reclamación de un código ético, algunas organizaciones empresariales “se están planteando el uso de ficheros de morosidad sectorial como medida disuasoria frente a las empresas que presentan dificultades en los pagos.
En todo caso, y ante la incertidumbre, se proponen las siguientes recomendaciones:

Que antes de entrar en tratos con clientes, la empresa trate de comprobar datos como “la solvencia, la disposición de tesorería, el nivel de endeudamiento o hábitos de pago” a través de informes comerciales.

Así mismo, consultas registros del la RAI (Registro aceptaciones impagas) o ASNEF (Asociación nacional de entidades de financiación), ante clientes de dudosa solvencias, debe ser la primera de nuestras prevenciones contra la morosidad.

Otras opciones para deshacerse de las deudas es recurrir al Factoring que consiste en ceder a una entidad financiera todos los derechos de venta y su correspondiente cobro a cambio de darles un interés por la gestión, ó a través de un seguro de crédito que sirve para asegurar el cobro de las deudas, siendo Crédito y Caución la más representativa, asó como acudir a diversas empresas especializadas al cobro de morosos.

En definitiva, la morosidad es como cualquier enfermedad más vale prevenir.

La Recesión ¿amenaza o ....?

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Written on 9/02/2008 09:49:00 a. m. by FCA Consulting

Muchos directivos y empresarios asocian los momentos de recesión como un castigo y asumen que la organización debe ir en la línea del resto de compañías.Por ello empiezan a recortar costes indiscriminadamente para "no perder demasiado" llevando a la organización a situaciones problemáticas en el largo plazo. Pensar en el corto plazo, aunque puede ser una actitud "natural" no es la más adecuada. Pocas compañías son capaces de hacerlo". Por ello, un elemento clave es enfocar la recesión como una oportunidad y no como un castigo, preparándose para cuando vuelva el ciclo positivo. Muchas veces es un problema de actitud y de visión.
Para ello recomendamos algunas soluciones:
-Tener un plan estratégico (y sus respectivos planes de contingencia) para balancear entre la estrategia a corto y largo plazo. Se debe conocer donde se está y hacia donde se dirige la organización haciendo partícipe a todo el equipo.- Focalizar en los mejores clientes.Emplear herramientas CRM puede ser muy importante.-Reducir costes de manera estratégica. Es importante que esta reducción se haga con una clara visión en el largo plazo y valorando siempre el valor percibido por el cliente. Los costes "recortables" son los que aportan poco valor al cliente.-Actuar rápido pero con tranquilidad-Focalizar en las actividades del core business de la compañía-Fidelizar a las mejores personas-Mejorar la comunicación con los empleados, inversores, clientes, proveedores, …